Después de haberse dado a conocer en París, un pintor regresa a su pueblo natal en la Francia rural para instalarse en la casa donde pasó su infancia. Un jardín de buenas proporciones rodea el edificio, pero no sabe ni le apetece cuidarlo. Prefiere poner un anuncio en el periódico local. El primer candidato, y el definitivo, es un antiguo compañero de colegio milagrosamente reencontrado después de tantos años. Será el jardinero. En su contacto diario con el jardinero, el pintor descubre, mediante toques impresionistas, a un hombre que primero le intriga y que acaba por asombrarle gracias a su franqueza y a la simplicidad de la mirada con la que ve el mundo. Su vida está marcada por referencias sencillas. Una felicidad sin aspavientos. El jardinero no conoce la amargura ni la envidia. Sus héroes siempre son gente modesta. Su sistema de valores tiene un criterio único que, de forma consciente o no, le sirve para juzgar las cosas y las personas: el sentido común. (FILMAFFINITY)
Nascimento (Wagner Moura) se enfrenta a las milicias, un nuevo problema que ha plagado a Río de Janeiro. No tarda en tener enfrentamientos con el sistema que controla el estado, el equilibrio entre el reto de pacificar la ciudad y hacerse cargo de Rafael (Peter Van Held), su hijo adolescente, y Rosane (Maria Ribeiro), su esposa. A su lado cuenta con el apoyo de Matías (André Ramiro), elegido para sustituirle en el BOPE. (FILMAFFINITY)
CRÍTICAS
---------------------------------------- Obtuvo un enorme éxito de taquilla, convirtiéndose en el filme nacional más visto de la historia del cine de Brasil -con más de 10 millones de espectadores en apenas 8 semanas-. (FILMAFFINITY)